Proyectores 3D: una nueva dimensión

Los proyectores 3D son los que tienen capacidad de reproducir contenido en 3D. Siguen vigentes, al contrario que en el ámbito de la televisión, donde su desarrollo quedó parado. La visualización 3D encuentra su espacio natural en los equipos de proyección y la experiencia de ver una película en tres dimensiones con un proyector 3D de calidad -y una pantalla gigante- es sorprendente.

Tipos de proyectores 3D

Los dos procesos o tecnologías que permiten el efecto 3D (pasivo y activo) en proyectores han evolucionado a lo largo de los años hasta producir resultados de gran calidad:

  • 3D pasivo: se dividide la imagen en dos campos y, a través de filtros (gafas), se dirige cada uno a cada ojo (después se únen en el cerebro para formar la imagen tridimensional completa).
  • 3D activo: se envían fotogramas completos alternativamente a cada ojo a través de gafas especiales que dirigen cada imagen a izquierda y derecha de manera sincronizada

Tipos de gafas 3D

Gafas 3D activas – Gafas 3D pasivas

Como ya se ha indicado, en todos los casos es necesario utilizar gafas especiales (más sencillas y baratas las gafas pasivas; mayor peso y mayor precio las gafas activas, ya que llevan batería y electrónica incorporadas). Los proyectores 3D activos son los que se han impuesto en la industria (es el estándar más seguido, especialmente en proyectores para el ámbito doméstico).

En un primer momento cada fabricante desarrollaba sus propios modelos de gafas 3D de forma que cada modelo era incompatible con el resto de marcas. Afortunadamente, se va estableciendo la tendencia a fabricar gafas 3D centradas en el proceso 3D -y no tanto en el modelo- que son compatibles con un mayor número de videoproyectores 3D.

«¿Cómo funcionan las gafas 3D?»

La idea básica se resume en que se proyectan imágenes diferentes para cada ojo de manera que, tras sincronizarlas o procesarlas, se unen -en el cerebro- en una sola dando la sensación de profundidad característica.

Con imágenes diferentes nos referimos a imágenes polarizadas: generadas con ángulos distintos (desplazadas ligeramente una de la otra, la derecha de la izquierda).

Gafas activas y gafas pasivas en proyectores 3D

Aunque existen fundamentalmente dos tipos de gafas 3D podemos incluir, por cuestiones históricas, una más:

  • Gafas anaglifo: son las más básicas, las que tienen una lente de color rojo y la otra azul. Son las más antiguas, las más sencillas de fabricar de manera casera y dan un pobre resultado final (puedes hacer una prueba buscando en internet vídeos para gafas 3D).
  • Gafas pasivas: el proyector genera de cada fotograma dos imágenes polarizadas diferentes, cada una con la mitad de los píxeles. Las gafas pasivas reciben las imágenes y cada lente filtra la correspondiente según su orientación (derecha o izquierda). Con estas gafas pasivas no se producen brillos molestos o interferencias entre imágenes (pero se reducen la nitidez y el detalle).
  • Gafas activas: en este caso, el proyector lanza fotogramas completos a cada ojo con ángulos diferentes. Las gafas activas -más complejas que las pasivas: llevan en el interior electrónica y baterías adicionales para su funcionamiento- sincronizan cada lente con el visionado para recibir la imagen en cada ojo. Hay que configurarlas previamente. Este tipo de gafas 3D sí que pueden generar cierta incomodidad tras utilizarlas de manera continua durante un tiempo. Sin embargo ofrecen un visionado de mayor calidad que el pasivo.

Tal y como ya se ha indicado, las gafas 3D activas son las más extendidas entre usuarios domésticos para ver cine. Un problema al que se enfrentó en sus inicios este tipo de accesorios para proyector fue la incompatibilidad entre modelos de fabricantes. Se ha trabajado para solucionarlo y actualmente existen estándares que permiten utilizar un mismo modelo de gafas 3D con diferentes proyectores.

«¿Vale la pena comprar un proyector 3D?»

Si vas a comprar un proyector y te gusta el cine, la respuesta es sí: merece la pena elegir un proyector 3D para ver películas. Aunque hay que tener en cuenta algunos aspectos:

  • Los proyectores 3D activos ofrecen imágenes de mejor calidad que los basados en 3D pasivo (la resolución baja a la mitad con los pasivos)
  • Busca modelos de videoproyector 3D con una resolución nativa mínima de 1080p (Full HD) para asegurarte un buen resultado final. Aunque hay equipos con menor resolución que funcionan en modo 3D sin problemas, la experiencia no es comparable.
  • Tanto los proyectores 3D pasivos como los activos reducen la salida en brillo de las imágenes (especialmente los pasivos) por lo que debes asegurar que tu videoproyector tenga un nivel mínimo (a partir de 2000 lúmenes) y configurar la luminosidad y los colores antes de utilizarlo
  • Los proyectores 4K y los UHD no incorporan de forma nativa la capacidad 3D pero -aunque resulte paradójico- sí pueden reproducir contenido 3D escalándolo desde una resolución inferior (1080p). El resultado, una vez que calibres el proyector -para compensar la salida en lúmenes, contraste y colores-, suele ser bastante bueno
  • Ver una película 3D puede producir fatiga visual o dolor de cabeza en proyecciones largas (en mayor medida con las gafas activas)

Modelo recomendado de proyector 3D

«¿Qué contenido puedo ver con un proyector 3D?»

Los proyectores 3D permiten ver el contenido 2D con total normalidad: una vez que detectan una señal 3D o comienzan a reproducirla o muestran un aviso para empezar a verla.

Los contenidos codificados en 3D actualmente los puedes encontrar en formato físico (discos Blu-ray 3D principalmente), a través de internet (el canal de YouTube, contenido generado por usuarios…) y en plataformas de TV y streaming.

Por último, hay que señalar que muchos vídeo proyectores tienen la capacidad de convertir contenido 2D a 3D (viene indicado en las especificaciones técnicas), creando un efecto tridimensional que, aunque no da resultados con la misma calidad que los 3D puros, si puede ser aceptable dependiendo del modelo de proyector 3D.