Más pantallas: retráctiles, de proyección trasera, tensionadas, para exterior…

Además de los más conocidos (pantalla eléctrica, pantalla portátil) hay más términos relacionados con las pantallas de proyección. Estos hacen referencia a determinadas características, tanto de la propia pantalla (pantalla retráctil, pantalla tensionada, pantalla de proyector enrollable…) como del entorno en el que va a trabajar junto al proyector (pantallas de proyección trasera, pantalla para exterior, pantalla para proyector de diferentes pulgadas…).

Dependiendo de tu situación (de cuál sea la sala donde vayas a proyectar, de la frecuencia con que vayas a utilizar el proyector, del número de espectadores) te interesará más comprar una pantalla u otra.

«Entonces, ¿cuál es la mejor pantalla de proyección para mi?»

La mejor pantalla de proyección para ti será:

  • Pantalla retráctil o enrollable: si lo que estás buscando es la comodidad para poder recoger tu pantalla -sin hacer demasiado esfuerzo- y que no ocupe mucho sitio cuando no la utilices.
  • Pantalla de proyección trasera: es la mejor opción si no quieres -o no puedes- colocar tu proyector detrás de las personas que vayan a ver la proyección. En este caso, tendrás que configurar tu proyector para invertir la imagen con respecto a la vertical (para que la izquierda vaya a la derecha y viceversa) y que se vea de forma correcta en la pantalla; además, si los altavoces van a estar detrás de la pantalla, tendrás que conseguir que ésta tenga perforaciones para dejar pasar el sonido.
  • Pantalla tensionada: en este caso lo importante es la calidad de la imagen proyectada y que no se perciban arrugas ni imperfecciones en la pantalla (que pueden ocurrir si subes y bajas muchas veces -de forma manual y sin mucho cuidado- tu pantalla de proyector o si cuelgas una tela en la pared sin asegurar que esté tensa).
  • Pantalla enrollable manual: al igual que en el caso de las retráctiles, ésta es tu pantalla de proyección si necesitas el mínimo espacio para guardar tu pantalla de proyección. Sin embargo, ten cuidado, porque no todas las pantallas que se pueden enrollar tienen el mecanismo de muelles que lo hace de forma rápida: tendrás que hacerlo manualmente (con calma para no dejar arrugas ni pliegues). De la misma forma, guárdala en un lugar sin humedad, sin fuentes de calor cercanas, etc.
  • Pantalla para exterior. No lo dudes: si vas a disfrutar del cine de verano -o tienes que proyectar en una celebración, por ejemplo- busca una pantalla con la ganancia suficiente (en muchos casos la proyección se hará por el día) y el tamaño mínimo para que se vea a distancia por un buen número de personas. Si vas a dejarla fija asegúrate de taparla para resguardarla del ambiente.

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